El pasado 24 de junio, Venezuela vivió una de sus jornadas más difíciles tras ser sacudida por dos terremotos de magnitudes 7.1 y 7.3. Los sismos, que afectaron gravemente la zona metropolitana de Caracas y el estado costero de La Guaira, han dejado una estela de destrucción en infraestructuras, incluyendo iglesias, casas parroquiales, escuelas y viviendas. El impacto ha sido devastador, dejando a numerosas familias en un estado de vulnerabilidad y dolor.
Ante esta emergencia, Monseñor Raúl Biord Castillo, arzobispo de Caracas, emitió un mensaje de solidaridad y esperanza, expresando su cercanía con las víctimas y su preocupación por la situación que atraviesa el país. En su comunicado, el prelado hizo un llamado a la unión y la acción inmediata para atender las necesidades de las comunidades afectadas. «Es momento de dejar de lado las diferencias y unirnos como un solo pueblo», señaló, destacando la importancia no solo de reconstruir las estructuras físicas, sino también de fortalecer el tejido social.
Redes de ayuda activadas
En respuesta a los eventos, la Arquidiócesis de Caracas ha movilizado a su red de parroquias, Cáritas parroquiales y movimientos apostólicos para atender las emergencias derivadas de los terremotos. Se han habilitado centros de acopio en diversos puntos estratégicos para recibir donaciones de alimentos no perecederos y medicinas, insumos esenciales para los damnificados. Los centros disponibles son:
- Parroquia El Buen Pastor en Bello Campo (Chacao)
- Parroquia La Sagrada Familia (La Tahona)
- Sede de Cáritas Nacional en Montalbán
Las autoridades eclesiásticas han subrayado la necesidad de la colaboración ciudadana para garantizar que los recursos lleguen a quienes más los necesitan. Asimismo, invitaron a la población a seguir las actualizaciones sobre las labores de ayuda a través de sus redes sociales oficiales.
Cáritas Venezuela refuerza su compromiso
Cáritas Venezuela también emitió un comunicado oficial donde reiteró su compromiso con las víctimas de esta tragedia y pidió la colaboración activa de todos los sectores de la sociedad. En el documento, la organización humanitaria enfatizó que este es un momento crucial para trabajar juntos en pro del bienestar común y reiteró su disposición para coordinar esfuerzos que permitan atender las necesidades más urgentes.
Un llamado al espíritu solidario
En medio de este panorama desolador, el mensaje del arzobispo Biord Castillo resalta la importancia de la fe y la esperanza como motores para superar la adversidad. Bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, se invita a todos los venezolanos a encontrar fortaleza en la oración y en los valores de caridad y fraternidad.
Aquí el comunicado



