En el marco del Día de las Madres 2026, la Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Venezolana emitió un comunicado en el que expresó su consternación y dolor por el fallecimiento y posterior exhumación de Víctor Hugo Quero Nava, joven venezolano que, según denuncias, habría sido víctima de desaparición forzada mientras se encontraba bajo custodia del Estado.
La Iglesia Católica, en voz de la Conferencia Episcopal, destacó que esta fecha, tradicionalmente dedicada a honrar a las madres, encuentra un significado más profundo en el caso de Carmen Navas, madre de Víctor Hugo, quien ha vivido un calvario en su búsqueda por la verdad. La institución eclesiástica manifestó su solidaridad con la señora Navas y con todas las familias que enfrentan el sufrimiento de la opacidad institucional.
En el comunicado, se recordó que la dignidad humana es inviolable, incluso para quienes se encuentran privados de libertad. La Conferencia Episcopal subrayó que el Estado tiene una responsabilidad moral y jurídica ineludible de garantizar la vida y la integridad física de las personas bajo su custodia. Asimismo, calificó como «moralmente inaceptable y jurídicamente alarmante» las inconsistencias y contradicciones en la información oficial sobre el paradero de Quero Nava, lo que podría configurar un caso de desaparición forzada.
La institución también hizo un llamado a que el proceso de exhumación del cuerpo del joven sea llevado a cabo con total transparencia y bajo los estándares internacionales establecidos en el Protocolo de Minnesota. Exigieron la participación de peritos independientes y expertos internacionales para garantizar un análisis forense imparcial que permita esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades penales correspondientes.



