El sacerdote jesuita Eduardo Soto Parra afirmó que el proceso de reconciliación nacional en Venezuela “es irreversible” debido al agotamiento del modelo político que provocó el resquebrajamiento institucional, al surgimiento de una disidencia con mayores espacios para expresar su descontento y al interés de Estados Unidos en impulsar una transición política en el país.
Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito, de Radio Fe y Alegría Noticias, Soto Parra también hizo referencia al interés de Estados Unidos en impulsar una transición política en el país, pero advirtió que el camino de la reconciliación no debe quedar en manos de actores externos.
“Hay que aprovechar la oportunidad, pero no dejar que sean los factores externos los que decidan el modo en cómo nosotros nos vamos a reconciliar”, declaró.
Para el jesuita, existe en la mayoría de los venezolanos un deseo real de evitar nuevos escenarios de violencia. En ese sentido, sostuvo que los procesos de reconciliación nacional representan una vía necesaria para alcanzar una paz duradera.
La memoria como primer paso
Soto Parra, S.J., explicó que la justicia transicional es uno de los elementos fundamentales para avanzar hacia la reconciliación nacional, aunque aclaró que no puede ser entendida como el único componente del proceso.
A su juicio, el país debe comenzar por reconstruir la memoria de los hechos que han deteriorado el tejido social venezolano.
“El primer pilar que tiene que haber en un proceso de reconciliación nacional es el de la memoria”, dijo.
El sacerdote señaló que esta tarea requiere investigaciones desarrolladas por organismos con credibilidad social, capaces de esclarecer lo ocurrido y establecer responsabilidades.
También consideró que Venezuela aún no ha iniciado formalmente un proceso de reconciliación nacional, debido a que no existen condiciones institucionales suficientes para generar confianza en la población.
En ese sentido, apuntó que no se han impulsado reformas en el Poder Judicial ni convocatorias electorales que “le den al venezolano la esperanza de que pueda haber un cambio”.
Justicia transicional y confianza ciudadana
Parra, S.J., explicó que las recientes liberaciones de presos políticos y la Ley de Amnistía pueden entenderse como pasos iniciales para crear condiciones que permitan avanzar hacia un proceso serio de reconciliación nacional. Sin embargo, criticó que la amnistía en Venezuela ha sido muy limitada, al no exculpar a las personas que han sido procesadas.
El jesuita también reconoció que, en el contexto actual, muchos venezolanos priorizan la búsqueda de justicia frente a las violaciones de derechos humanos ocurridas en el país.
Reconstrucción institucional y garantías democráticas
El integrante del Centro Gumilla aseguró que cualquier proceso serio de reconciliación nacional dependerá de la reconstrucción institucional y democrática del país.
En esa línea, insistió en que las elecciones deben contar con garantías de participación, observación internacional y respeto a los resultados.
“Tiene que haber una garantía de participación de todas las personas que quieran participar y que las elecciones sean completamente libres, transparentes y vigiladas internacionalmente”, puntualizó.
Soto Parra añadió que uno de los principales desafíos del país es lograr que los poderes públicos funcionen sin persecución hacia quienes piensen distinto.
“El gran reto para nosotros como venezolanos es que nuestra sociedad y nuestros poderes públicos realmente comiencen a trabajar de manera democrática y sin temor a la disidencia”, manifestó.
Para el sacerdote jesuita, la reconciliación nacional requiere abrir caminos de memoria, justicia y reinstitucionalización que permitan reconstruir la confianza social y avanzar hacia una paz sostenible.
Versión de nota de Centro Gumilla y Radio Fe y Alegría



