El estudio del Centro Gumilla Lara revela cómo las organizaciones en Barquisimeto han desarrollado resiliencia ante la crisis económica y social de Venezuela, adaptándose a los desafíos mediante estrategias innovadoras y un enfoque en el bienestar de sus colaboradores.
Contexto
En Venezuela, desde 2014, comenzó una caída extrema del tamaño de su economía como nunca antes en su historia contemporánea. Realizando un promedio de cifras disponibles se puede afirmar que se redujo en un ochenta por ciento en una década; por lo tanto, ese ciclo histórico que va desde 2014 hasta 2020 generó unas consecuencias dramáticas para la población y para el funcionamiento de las empresas. Dos temas adicionales tuvieron un protagonismo paralelo a este proceso de deterioro económico. En primer lugar, la voraz hiperinflación que destruyó la capacidad adquisitiva de los venezolanos; y, en segundo lugar, la ola migratoria que llevó a más de siete millones de connacionales hacia diferentes países, afectando las tasas demográficas y potenciando sus impactos en la economía del país.
A este cuadro de enormes desafíos se sumó la aparición de la pandemia de la COVID 19 en 2020, que terminó de afectar considerablemente el funcionamiento económico del país. Ante esto, las empresas venezolanas tuvieron que reinventarse y adaptarse a un cuadro general de circunstancias que les forzó a cambiar sus parámetros de funcionamiento.

¿Por qué estudiar la resiliencia de las organizaciones?
Mucho se escribe sobre la resiliencia individual y la importancia para la superación de crisis personales, no obstante, la resiliencia organizacional tiene gran valor en el contexto actual porque apunta al reconocimiento de los procesos y estrategias que han implementado las organizaciones en Barquisimeto, no solo para enfrentar las crisis, sino también para ser exitosas incluso en los momentos más complejos.
En la región larense se ha tejido un sistema económico en el que conviven con el sector comercial la actividad agrícola-agroindustrial y el sector servicios.
Estudiar la resiliencia pasa por el reconocimiento de las estrategias de las organizaciones que les ha permitido anticipar, prepararse y adaptarse a los desafíos de contexto, tomando en consideración sus procesos internos y trayectoria.
Caracterización del estudio
Numerosas investigaciones sobre el tema se realizan bajo diseños cuantitativos; en nuestro caso, fue una investigación cualitativa con el fin de analizar en profundidad y con los propios actores sus historias y prácticas para enfrentar el cambio y adaptarse al entorno. Las entrevistas nos permitieron reconstruir los procesos que se han dado en estas organizaciones, y obtener información valiosa sobre su forma de trabajar a lo interno la resiliencia.
La muestra fue cualitativa y se compuso por propietarios, directivos y gerentes. Se seleccionaron pequeñas, medianas y grandes organizaciones. Su distribución por sector fue: 45 % sector comercio, 20 % agroindustria y agrícola, 15 % cuidados de la salud, 10 % servicios educativos, 5 % servicios profesionales y 5 % servicios financieros. De estas, el 75 % fueron medianas empresas, el 15 % microempresas y el 10 % empresas grandes.
Realizamos veinticuatro entrevistas de forma individual bajo la modalidad on line y presencial. Para su análisis utilizamos el análisis de contenido y la inteligencia artificial.
Para la comprensión de la resiliencia nos apoyamos en el modelo teórico de los investigadores Gibson y Tarrant (2010). Según este modelo la resiliencia es una capacidad permanente, por lo tanto, no es un accionar que se manifiesta solo cuando ocurre una crisis. El modelo permite entender la resiliencia en dos sentidos: el primero vinculado con la estructura y el funcionamiento de las organizaciones, lo que apunta al cumplimiento de normas establecidas; y el segundo se refiere al elemento humano y cultural.
¿Cuáles fueron los hallazgos más importantes?
El estudio mostró rasgos muy interesantes debido a la diversidad de las organizaciones consultadas, veamos los más relevantes:
- La comprensión de los cambios sociales y económicos producidos en el país: la necesidad de comprender lo que ocurre a nivel macro, pero también en los perfiles de los consumidores.
- La institucionalización del gobierno corporativo:es decir, la necesidad de establecer reglas claras que rigen los procesos de toma de decisiones. Un propietario de una microempresa explicó: “… nosotros pensamos que el gobierno corporativo era solo para grandes empresas, pero después de la pandemia (de la COVID-19) nos hemos puesto a trabajar en esto.”
- Cautela en la realización de grandes inversiones: numerosos gerentes y propietarios explicaron que el excesivo optimismo los puede llevar a tomar decisiones que comprometan la estabilidad de su organización. La cautela es mayor en el sector agrícola y agroindustrial. Este último refiere que ha tenido un crecimiento sostenido en los últimos años, pero considera que el entorno esta signado por la incertidumbre.
- Reducción de los márgenes de ganancia: en el sector comercio esta ha sido la estrategia central, por esto la preocupación por entender las nuevas características del consumidor y sus motivaciones.
Migración y cultura organizacional
Con una cifra de migrantes de más de 7,9 millones de personas, según cifras de la Plataforma interagencial para refugiados y migrantes venezolanos (2026) el impacto sobre el funcionamiento y la cultura de la organización ha sido determinante.
El gerente de una empresa de servicios explicó:“… las personas que habíamos tardado años en formar se fueron, y tuvimos que contratar a una nueva generación, en su mayoría muy joven, que comenzó desde cero con nosotros y que hoy permanece.”
Estos cambios tan rápidos motivaron a un mayor interés por la formación de los colaboradores. El área de economía y finanzas es la prioritaria por parte de quienes llevan la conducción de las organizaciones.
La investigación nos permitió evidenciar cómo la cultura organizacional que favorece la resiliencia está sustentada en la confianza y en el aprendizaje permanente. Un joven empresario la definió así: “… tenemos una cultura organizacional donde no se buscan culpables sino soluciones.”
El cambio cualitativo se expresa en la consideración de que incluso en los momentos más difíciles, los colaboradores ratificaron su compromiso con la organización. El gerente de una empresa del sector comercio explicó el sentimiento de los colaboradores:
[…] esa sensación de solidaridad y de que es una empresa que, a pesar del entorno, ha estado presente en el mercado venezolano y que tiene una expansión nacional, hace que la gente sienta que vale la pena seguir aquí, y vale la pena seguir dedicando su tiempo y esfuerzo.
El valor de las empresas familiares
Gran parte de las organizaciones resilientes son empresas familiares de segunda generación. Este tipo de organización tiene el reto de conciliar el bienestar de la familia con el de la organización.
En los entrevistados se expresa esta visión de la resiliencia señalada por Gibson y Tarrant como una capacidad permanente. Luego de describir los diversos retos del contexto, todos coinciden en que su organización está dispuesta a continuar enfrentando dificultades que probablemente serán diferentes y más complejas; es por esto que incluso pequeñas empresas cuentan con un plan de sucesión.
Ecuación de la resiliencia
Uno de los resultados más importantes que brindó la investigación está relacionado a la “ecuación de la resiliencia”, es decir, los parámetros fundamentales bajo los cuales las organizaciones interpretaron y dieron forma a sus propios mecanismos para abordar la complejidad del contexto que han vivido en los últimos años. En esta ecuación se refleja, particularmente, una característica esencial de la idiosincrasia del pueblo larense: la asociatividad, destacada históricamente a partir de los grandes éxitos alcanzados por el cooperativismo. Pero, los principios sobre los que se soporta son aún más interesantes y sugerentes.
En primer lugar, destacan “políticas estructuradas de bienestar para los colaboradores”, con lo cual, las empresas reconstruyen su relación con sus trabajadores y aumentan la valoración necesaria para establecer un horizonte compartido de cara al futuro con todos los factores que integran el proceso productivo de las organizaciones estudiadas.
En segundo lugar, aportan en la ecuación una visión de “líder resiliente” que ve “más allá de la coyuntura”. Que apuesta no solo por surfear un contexto presente desafiante sino por construir un largo plazo colectivo para quienes integran la organización.
En tercer lugar, la “familia” como elemento de confianza en los equipos organizacionales para una construcción constante. El valor esencial de un funcionamiento de carácter familiar es fundamental en la visión empresarial que arrojó el estudio.
En cuarto lugar, “la formación constante” de gerentes, directivos y colaboradores se constituyó en una práctica constante de las organizaciones en función de solidificar una fórmula de adaptación al complejo contexto y los cambios acelerados de las dinámicas económicas actuales. En esto, no se escatimaron gastos para la inversión en conocimiento y adecuación.
En quinto lugar, la creación de un sistema de “gobernanza organizada” para facilitar los procesos en las organizaciones en su funcionamiento actual y de cara a la sostenibilidad hacia el futuro. Este aspecto se convirtió en algo medular según se desprende de los resultados de la investigación. Aquí se incluye todo el tema jurídico y organizacional de las organizaciones.
Por último, y no menos importante en la ecuación, se refleja una especie de “ecosistema de resiliencia” donde las organizaciones afianzaron un enfoque de la búsqueda constante de soluciones frente a los desafíos y problemas del contexto. Es decir, en lugar de paralizar o minimizar el funcionamiento por temor o precaución, se impulsaron alternativas para afianzar los procesos y adaptarse a las nuevas realidades, utilizando para ello un apalancamiento en el amor al país y el arraigo, que definen una identidad especial en estas organizaciones que se convierten en ejemplo para su ciudad, el estado Lara y, por supuesto, el país.
Referencias:
Factor de éxito. (2026): Barquisimeto una ciudad estratégica para los negocios.
Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela. (2026): Cifras clave.
Van MAAREN, I. (2022): Un modelo de referencia para auditar la resiliencia.



