Roma fue testigo este 1 de abril de un evento significativo en la Villa Malta: la celebración del 175° aniversario de La Civiltà Cattolica, una revista emblemática de la Compañía de Jesús que ha acompañado a generaciones con su análisis riguroso y su compromiso con la verdad. El Papa Francisco, con un mensaje especial firmado desde el Policlínico Gemelli, inauguró la ceremonia, destacando el papel de esta publicación como puente entre la fe y los desafíos contemporáneos. Entre los asistentes se encontraban figuras destacadas como el presidente italiano Sergio Mattarella y el ex primer ministro Mario Draghi.
Fundada el 6 de abril de 1850 bajo el impulso del beato Pío IX, La Civiltà Cattolica se ha consolidado como una herramienta clave para interpretar la historia, la política y la cultura desde una perspectiva cristiana. Su estrecha relación con el pontificado ha sido una constante a lo largo de los años, adaptándose a los “signos de los tiempos” y promoviendo el diálogo con una cultura cada vez más secularizada.
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, resaltó en su discurso cómo la revista ha evolucionado desde sus primeras etapas de intransigencia hacia una plataforma que ayudó a dar a conocer los trabajos del Concilio Vaticano II. Con menciones a San Juan XXIII, Juan Pablo II y Benedicto XVI, Parolin recordó cómo los Papas han confiado en La Civiltà Cattolica para difundir sus enseñanzas y fomentar el entendimiento cultural.
Por su parte, Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de Sant’Egidio, subrayó que la longevidad de la revista no solo es un testimonio de su relevancia histórica, sino también de su capacidad para adaptarse a los nuevos desafíos. “No huele a viejo”, afirmó Riccardi, haciendo referencia al enfoque actual de la publicación en temas contemporáneos. Además, destacó su papel como voz del Papa en momentos críticos, como las guerras mundiales y el conflicto en Irak.
La dirección actual, encabezada por el padre Nuno da Silva Gonçalves, ha impulsado un renovado enfoque editorial y digital que incluye ediciones en siete idiomas, ampliando así su alcance global. Este compromiso con la modernización refuerza el objetivo central de la revista: ser un espacio para el diálogo y la esperanza en tiempos turbulentos.
Con palabras llenas de gratitud y visión hacia el futuro, el cardenal Parolin instó a los jesuitas a “atreverse a abrir nuevos caminos” y a seguir promoviendo signos de esperanza en un mundo que tanto lo necesita. La Civiltà Cattolica, fiel a su misión, continúa siendo una brújula cultural para quienes buscan interpretar la realidad desde la fe.
Este aniversario no solo celebra su rica historia, sino que también marca un llamado para continuar construyendo puentes en un mundo cada vez más dividido. La Civiltà Cattolica sigue siendo un faro que ilumina con profundidad y mansedumbre los desafíos del presente.
Versión de la nota de Salvatore Cernuzio – Roma