Luis Oliveros
La primera señal que todo va viento en popa y que la economía venezolana presenta un comportamiento de potencia lo constituye el silencio del BCV con respecto a las cifras de PIB y Balanza de Pagos de 2014, de escasez de 2014 y lo que va de 2015 y de la inflación para 2015. Esconder las cifras nos debe invitar a pensar que todo marcha perfectamente bien. También el silencio del INE con respecto a los niveles de pobreza en 2014 y 2015 nos ayuda a entender que seguramente ese indicador esté presentando un sólido comportamiento.
Una segunda señal es encontrarte con pancartas que te indican que solo una vez a la semana puedes adquirir los famosos “productos regulados”. La oferta de bienes en Venezuela está un nivel tan sólido, que empresas privadas tomaron la iniciativa de limitar ya no solo la cantidad de productos que pueden adquirir los venezolanos, sino también el día que pueden hacerlo. La promesa que en muy poco tiempo tendrás que usar captahuellas para comprar es la guinda de la introducción de la libreta de racionamiento 2.0 en Venezuela. Suerte que tenemos en Venezuela, ningún otro país en el mundo (excepto Cuba y tal vez la Corea del entrañable camarada) tienen esa divina forma de comprar.
Una hermosa señal la representa el recordar que para el primer semestre del 2014 el precio de la cesta petrolera venezolana promedió los $97/b y así todo el PIB cayó casi 5%, nos lleva a imaginarnos una situación realmente maravillosa cuando vemos que el promedio de la cesta petrolera a la fecha ronda los $47/b. Sin duda esto nos indica que la economía venezolana es un sólido buque rumbo al crecimiento.
Que la mayoría de los carteles de precios, en restaurantes y tiendas, estén siendo marcados a lápiz para poder facilitar hacer los cambios de forma frecuente, nos indica que hoy el BCV está cumpliendo con su papel protagónico en la lucha contra la inflación. El BCV y su noble mano derecha, la casa de la moneda, hoy constituyen un ejemplo a nivel mundial sobre como formular y ejecutar un coherente plan antiinflacionario. Sin duda esta es otra extraordinaria señal que todo va muy bien.
El paralelo tardó tres meses en pasar de 200 a 300, había tardado cinco en pasar de 100 a 200. Sin duda esta es una señal que nuestra moneda está más fuerte que nunca. El venezolano puede sentirse tranquilo por tener bolívares, de ahorrar en esa moneda y orgulloso porque su moneda es un ejemplo mundial de solidez.
La tranquilidad que brinda enfermarse en Venezuela es otra señala sensacional (y si la dice como el programa de los sábados, se sentirá más contento). El poder conseguir en cualquier farmacia la medicina que usted necesita le genera una calma al venezolano que sin duda debemos agradecer al gobierno actual (y al anterior obviamente).
Que hacia el Fonden hayan enviado (entre BCV y Pdvsa) más de $100 millardos en los últimos 10 años y hoy conozcamos exactamente en que se invirtió todo ese dinero nos da una señal que en esta economía robarse un centavo de dólar es una tarea muy difícil y generadora de cárcel de manera automática. Hoy en Venezuela no hay incentivos para la corrupción, y eso lo saben todos los venezolanos.
Hoy tenemos cuatro tasas de cambio en Venezuela, y esa divertida forma de llevar la política cambiaria es otra bella señal de estabilidad macroeconómica. Lo más interesante y que te habla de nuestro marcado desarrollo en la materia es cuando vez que entre la tasa de cambio oficial más fuerte y más débil, hay una diferencia de 3.075% y que si comparas la mayor tasa de cambio oficial con la tasa paralela, la diferencia aquí es del 50%. Nuevamente debemos poner la modestia aparte y decir con orgullo que somos únicos en materia cambiaria en el mundo!!
Podría seguir enumerando cientos de ejemplos de nuestra económica intergaláctica, pero solo nombraré una más: nuestra industria petrolera. La nueva Pdvsa hace que lo que algún día dijera John D. Rockefeller sobre el negocio de las empresas petroleras, esté más presente que nunca. Sus 152.000 trabajadores (más 25.000 contratados), su producción de menos de 2.8 millones de bd, su importancia en la geopolítica petrolera mundial y su exitosa diplomacia en aras de influir en los precios del petróleo, son un símbolo de lo que han sido estos últimos 16 años. Hoy Pdvsa es una copiada en el mundo, su manejo transparente un ejemplo para todos en el sector y su productividad una obsesión en la región.
Tenemos la suerte de contar con un gobierno que nos ha convertido en una potencia mundial. Somos ejemplo mundial en inflación, escasez, crecimiento, desarrollo tecnológico, combate a la corrupción, castigo a la delincuencia, facilidad de hacer negocios, solidez institucional, etc. Y eso se ha logrado por contar con la gente más preparada al mando de la economía. El mundo nos ve hoy con egoísmo y trata por todos los medios de comprender como llegamos a este elevado e impensado nivel. Nadie en el mundo nos supera. Y estoy seguro que aún hay margen para seguir batiendo nuestros propios records.