Skip to main content Scroll Top
Edificio Centro Valores, local 2, Esquina de la Luneta, Caracas, Venezuela.

La palabra

la-palabra

“No sé qué es la poesía, a no ser un poco de ayuda para vivir  rectamente y, tal vez, para bien morir” Salvador Espriu

Blai Silvestre

Estamos necesitados de palabras verdaderas. Pero, ¿cómo y dónde nace la palabra verdadera? Ciertamente de la esperanza y desesperación, del anhelo por lo mejor, de la necesidad de preguntar, del agradecimiento a la fidelidad, de la dignidad y libertad necesarias para vivir. Esa palabra purifica al hombre y lo recrea para estar luminoso en medio de la realidad. Donde se cuida la palabra ella hace crecer la esperanza. Para muchos de nosotros la palabra nace en el hontanar del Verbo hecho carne, Palabra que nos trae a Dios que no ha desaparecido de este mundo.

La palabra dio origen al mundo, la tierra existe sin nosotros, pero el mundo no existe sin palabras. La civilización occidental nació con el “logos” (palabra, razón), y en el “logos” se sustenta. Actualmente nos encontramos con predominio absoluto de lo visual que ha llegado a decir la blasfemia que una imagen vale más que mil palabras. La pregunta es si el televidente conoce mil palabras con su significado y polisemia. No olvidemos que la palabra constituye al hombre y constituye al mundo: todo fue hecho por la palabra. Las cosas simplemente estaban, sistían; al darles Adán nombre comenzaron a existir, existían.

Preciosamente nos lo definió Neruda en sus memorias:

“Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro. Se llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras”.

Cuando nuestros niños están siendo asaltados por twitteres y blogs, celulares inteligentes y tabletas de dulce tacto, whatsapps y pantallas extraplanas, consolas y juegos tecnológicos, creando una babel de confusión de valores y de identidades, hemos de afirmar nuestra identidad como hijos de una palabra mestiza hablada por 500 millones de hablantes.

Los cuentos del abuelo, “El lagarto está llorando, la lagarta estállorando”, pueden recuperar humanidad y humanismo para nuestros niños. Libro hermoso, mínimo bosque eres matutino y nocturno, albergas cereales de ánimo en tus antiguas páginas, cazadores de osos, fogatas cerca del río, poema de cara y cruz. Cuando leo, no leo algo, llego a ser alguien.

Entradas relacionadas
De la economía de la postración a la esperanza objetiva

En Venezuela, emprender se ha convertido para muchos en una respuesta a la necesidad, pero sostener un negocio en el tiempo representa un desafío todavía mayor. A partir de la trayectoria del autor en la gestión microempresarial (PAMEL-FUDECO) e industrial (Ultralén, C.A.), en articulación con los hallazgos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Venezuela y ENCOVI, este ensayo examina cómo la precariedad del ingreso, las restricciones financieras, las distorsiones cambiarias, las fallas crónicas de los servicios públicos y las barreras institucionales afectan de manera simultánea al microemprendedor doméstico, al migrante retornado y al consumidor. Desde una perspectiva de marketing y gerencia, el texto propone seis pilares estratégicos para superar la economía del «resuelve» y transformar el emprendimiento en una vía de crecimiento, movilidad social y reconstrucción productiva.

octubre 28, 2026
Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios
0
Me encantaría saber tu opinión, por favor comenta.x
()
x
Nuestros Grupos