Por : P. Miguel Matos S.J.
La canonización oficial
La canonización fue muy esperada y con mucha justicia por el pueblo ,que se impacientaba al ver que pasaban los años y a pesar del crecimiento de la devoción hacia el santo no se terminaba de hacer su declaración oficial de santidad. Un argumento que se usaba para justificar esta tardanza era el hecho que la devoción habia caído en manos del fenómeno de la santeria, lo cual era hasta cierto punto inevitable dada la coincidencia de presencia social entre ambas manifestaciones religiosas.
A pesar de esa tardanza de la canonización oficial la devoción crecíó sostenidamente. En la cartera del bolsillo de muchísimos venezolanos no puede faltar la imagen del santo.
En la cultura popular venezolana, la estampa de José Gregorio Hernández —con su característico traje negro, corbata y sombrero de fieltro— es un elemento imprescindible en los altares domésticos, compartiendo espacio junto a la cruz o la Virgen de Coromoto. Constituye una tradición arraigada que las familias coloquen un vaso de agua junto a su imagen por las noches rezándole por los familiares enfermos. Asimismo, en el argot de la salud venezolana quedó marcada la anécdota histórica de que, al instalarse las primeras líneas telefónicas en Caracas, se le asignó simbólicamente el número uno debido a su constante disponibilidad para atender emergencias médicas.
José Gregorio, médico y científico
El legado de San José Gregorio trasciende los altares y se vive activamente también en el entorno científico. Entre el personal de salud y los pacientes de los hospitales venezolanos, es común escuchar relatos sobre «médicos misteriosos» vestidos de bata blanca o traje oscuro que atienden o consuelan a enfermos críticos en altas horas de la noche, desapareciendo luego sin dejar registro. Además, los profesionales de la medicina en el país lo veneran no solo como una entidad espiritual, sino como el gran pionero que introdujo el microscopio y fundó la bacteriología moderna en Venezuela.
Los eventos populares
Cada año, las calles se llenan de júbilo masivo en torno a su figura. Eventos tradicionales como la Marcha por la Fe y la Paz en el estado Trujillo congregan a miles de jóvenes y familias que caminan kilómetros cargando imágenes del santo para agradecer sus bendiciones y consolidar una tradición de unión nacional.
La visita al lugar de sus restos en el altar de la iglesia de la Candelaria es peregrinación obligada de sus fieles.
Médico “de los pobres”
La devoción a josé Gregorio trasciende las clases sociales . Se le llama el “medico de los pobres” pero esto no lo circunscribe a una determinada clase social. Sin embargo aquí se da una movilización de lo elitesco hacia lo popular. Predomina la caracterizacion de lo popular en las manifestaciones publicas y privadas de la devoción.
Dada la precariedad tradicional del servicio de salud en Venezuela no es gratuito que el pueblo pirvilegie la condición de médico en josé Gregorio. Su servicio suple la falta de competencia de la salud publica.
josé Gregorio Hernandez el “milagrero”
Si algo seduce más del perfil del santo es su condición de “hacedor de milagros”. En la oficina de la Causa de Beatificación de la iglesia de la Candelaria se dice que desde 2016 se han recibido mas de ochocientos casos de personas que confiesan haber sido curados en forma milagrosa por el santo y se testifica que antes de esa fecha ya se contabizaban hasta mil casos similares.
Para la proclamación de santidad de josé Gregorio también hubo que satisfacer el protocolo de verificación de un milagro. En este caso se trato de la curación milagrosa de la nina Yaxury Solorzano Ortega de 13 años, que fue victima de un asalto en el que recibió un disparo de escopeta con varios perdigones en la región occipital derecha. Despues de haber sido atendida médicamente y declarada inhabilitada para multiples funciones vitales, los exámenes médicos posteriores testifican la curación, no explicable desde el punto de vista médico, de la menor que hoy vive una existencia absolutamente normal y que fue presentada en la ceremonia de canonización.
Este, como muchos otros testimonios de milagros atribuidos al santo, resulta interesante para una cultura como la nuestra, que exige pruebas fidedignas de verificación científica para todo evento que se presente como extraordinario. Ante la cantidad de confesiones de eventos catalogados como milagrosos atribuidos al santo por personas de diferentes condiciones sociales y religiosas, no queda otra cosa que la actitud respetuosa y abierta a la confianza en los testigos. No todos estos testimonios pueden alegremente ser catalogados como frutos de alucinaciones.
El aporte a la personalidad del venezolano de la devoción al santo
En particular la devoción a José Gregorio nos aporta una sensibilidad especial por el servicio al necesitado. Esa fue la marca personal del santo: una actitud de servicio a la salud del pobre.
Nos aporta además una actitud de confianza en Dios. Una actitud de esperanza en la posibilidad de una acción milagrosa, extraordinaria de Dios. Una actitud de paciencia activa ante el dolor, no de claudicación ante la adversidad sino de esperanza iluminada.
Aporta además un ejemplo de corrección civil, de un sobrio ejercicio de la responsabilidad ciudadana. Su indumentaria y presentación fisica es la de un ciudadano correcto y serio.
Y particularmente nos aporta el ejemplo de un cristiano de calidad que busca una entrega especial a la Providencia Divina. José Gregorio es un buscador incansable de lo mejor en la entrega a su Dios, que busca siempre el magis espiritual para asumirlo en su vida ya sea como religioso, como sacerdote o finalmente, una vez que no se dieron esas realizaciones, como un laico cualificado.



