Este título se refiere a los números actuales de miembros de la Compañía de Jesús. Aparecen en la revista Jesuitas 2026 y son los siguientes por regiones:
América Latina y Caribe: 1695
África y Madagascar: 1845
Asia Pacífico: 1477
Canadá y Estados Unidos: 1855
Europa: 3001
Asia Meridional: 3895
TOTAL: 13768
En 1970 el número de jesuitas sobrepasaba los 30.000, pero a partir de esos años comenzó la disminución, y no solamente en la Compañía de Jesús, sino en todas las congregaciones religiosas, ¿Por qué? Algunos le han culpado al Concilio Vaticano II, que cambió la concepción de la Iglesia y su papel en la sociedad humana. Para los que piensan así, la Iglesia “se secularizó”, es decir, se convirtió en una especie de gran oenegé, que sigue haciendo el bien, pero alejada de los dogmas tradicionales. Este es un pensamiento equivocado y una acusación injusta.
La realidad es otra. En los países desarrollados está creciendo una cultura materialista y una mentalidad individualista, que aleja a los jóvenes de la espiritualidad y de sentimientos de entregar la propia vida a hacer el bien a los demás. Entretenerse, divertirse, viajar, disfrutar de todo es la aspiración de la gran mayoría de los jóvenes de hoy. Los móviles o celulares han sustituido para ellos a la televisión. Leer libros, escribir correctamente, expresarse bien les parece propio de las generaciones pasadas. Por otra parte, a los religiosos de más edad les cuesta entender ese mundo juvenil y no aciertan a proponer a los jóvenes una vocación religiosa.
Por otra parte, el número de hijos por matrimonio ha bajado drásticamente. En las familias así llamadas numerosas (con 4 hijos o más) se veía bien que uno o dos de ellos se dedicaran a la vida religiosa. Ahora ya no es así, quieren que el único hijo les dé nietos.
La India, Vietnam, Corea del Sur están viendo crecer las vocaciones religiosas y al sacerdocio como ocurrió en Europa hace menos de un siglo. También ellos son países desarrollados, pero su cultura juvenil no está reñida con la vida religiosa. Europa y USA tienen que aprender de esos países y no contagiarlos. En ellos, religiones como el budismo proponen salir de sí mismo para alcanzar el nirvana, la felicidad total. El nirvana extingue el odio, el apego y la ignorancia.
No hace falta ir a la espiritualidad del hinduismo o el budismo. En nuestra religión católica podemos vivir una vida plena de amor a Dios y a los demás que lleva a una felicidad tan grande como la que experimentaron muchos místicos como san Pablo, San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de Ávila o el santo cura de Ars. Invitar a grupos juveniles a la lectura meditada de la vida de Jesucristo en los Evangelios es una buena manera de ayudarles a descubrir nuevos horizontes para sus vidas. Hacer los Ejercicios Espirituales en la vida diaria es una novedad que puede atraerlos. “Los presidentes de las Conferencias Episcopales de Italia, Alemania, Francia y Polonia, han firmado un documento conjunto difundido este 13 de febrero, en el que afirman que Europa “debe redescubrir su alma”. (RCL, 13 de febrero 2026) Siguiendo al papa León XIV invitan a que “Europa recupere sus valores cristianos.
Ante la angustia y desorientación que atraviesan muchos ciudadanos europeos debido a los cambios en el orden internacional y la polarización provocada por guerras y conflictos, los prelados subrayan la necesidad de que el Viejo Continente redescubra su alma para ofrecer al mundo la que consideran una “indispensable” aportación al bien común.” Los prelados advierten asimismo que “Europa no puede reducirse a un mercado económico y financiero”, ya que esto traicionaría la visión inicial de sus padres fundadores. Por ello, exhortan “a retomar el diálogo, incluso en casos de conflicto, y a esforzarse por la reconciliación y la paz”.
Dedicar la vida a fundamentar la paz, la reconciliación, la solidaridad, el cuidado de la casa común y un gran amor a Dios, que tanto nos quiere, sigue siendo un gancho para que muchos jóvenes se hagan jesuitas o miembros de otras congregaciones masculinas o femeninas.



