En un momento donde Venezuela busca con urgencia referentes éticos y estructurales, el Instituto de Teología para Religiosos (ITER) y el Centro de Investigación Teológica (CIT) nos entregan una pieza académica imprescindible: La filosofía social de Cecilio Acosta, del profesor e investigador Juan José Rosales Sánchez. Esta obra no es un simple ejercicio de arqueología intelectual; es un diálogo vibrante y necesario con uno de los pensadores más lúcidos —y quizás menos comprendidos— del siglo XIX venezolano.
El libro se estructura en cuatro capítulos que reconstruyen meticulosamente el sistema de pensamiento de Acosta. Rosales Sánchez nos desvela la «Trinidad Espiritual» que, según don Cecilio, rige el avance de las naciones: el derecho (equidad), la religión (caridad) y la filosofía (ciencia). Frente a ellos, el autor identifica a sus antagonistas: el desafuero, la barbarie y la ignorancia, fuerzas que aún hoy parecen librar batallas en nuestra cotidianidad.
Lo más destacable de la propuesta de Rosales es cómo logra despojar a Acosta de la etiqueta de «conservador rígido». A través de un análisis textual profundo, se nos presenta a un Acosta providencialista pero profundamente ilustrado, que creía que la humanidad es la protagonista de su propio drama histórico, asistida por la inteligencia y la voluntad.
Para el lector interesado en las soluciones prácticas, el cuarto capítulo es una revelación. Rosales explora el vínculo indisoluble que Acosta establecía entre la instrucción pública y la prosperidad económica. Lejos de utopías estériles, el libro detalla la visión de Acosta sobre la necesidad de una educación elemental sólida —una «instrucción de abajo hacia arriba»— que alimente un sistema económico productivo y justo, alejando a la nación de la especulación y el monopolio.
La reseña no estaría completa sin mencionar la sensibilidad social que Rosales rescata del humanista mirandino. La filosofía social de Acosta tiene un objetivo claro: el mejoramiento de las condiciones de vida de las clases pobres y la denuncia de cualquier tradición que perpetúe la exclusión. Es, en palabras del autor, una «filosofía en acción».
Con la próxima disponibilidad de este título de forma gratuita, el ITER democratiza un conocimiento que debería ser base de cualquier discusión sobre el futuro del país. Juan José Rosales Sánchez nos ofrece un mapa para entender nuestros «costosos errores históricos» y, sobre todo, para recordar que la verdadera independencia de pensamiento sigue siendo el bien más escaso y valioso de nuestra República.
La filosofía social de Cecilio Acosta es, en definitiva, una invitación a leer a nuestros clásicos no como piezas de museo, sino como brújulas para navegar las complejidades del siglo XXI



